¿Cómo acelerar el metabolismo en el cuerpo humano?

Autor: Herbalife Nutrition | Tiempo de lectura: 4.71 minutos

Quizá en muchas ocasiones se nos ha venido a la mente la variable “¿Cómo acelerar el metabolismo?”. Posiblemente, nos planteamos este tipo de interrogantes cuando tenemos prisa de perder peso debido a que el verano se acerca o porque quizá tenemos un compromiso importante.

Sin embargo, creemos que la verdadera interrogante sería “¿Realmente se acelera el metabolismo o solo se aumenta el gasto calórico?”. Por suerte has llegado al artículo indicado, en este texto hablaremos sobre el metabolismo y resolveremos algunas de tus dudas. 

¿Qué es el metabolismo? 

¿Alguna vez te has preguntado cual es el proceso que permite que los alimentos que consumes se conviertan en energía? Pues, la respuesta a tu interrogante es muy sencilla. El proceso que interviene en la conversión de los macronutrientes, ya sean carbohidratos, proteínas y lípidos, es comúnmente conocido como metabolismo. 

El Instituto Nacional de Cáncer define al metabolismo como un proceso químico y fisiológico que ocurre dentro de las células del organismo que se desarrolla con la finalidad de producir energía a partir de los macronutrientes y generar sustancias necesarias para el correcto mantenimiento de las células (Instituto Nacional del Cáncer, 2021). Así mismo, creemos importante comentar que durante este proceso se producen radicales libres, los cuales en cantidades moderadas pueden favorecer en el equilibrio del organismo. No obstante, un acumulo excesivo de estas sustancias reactivas al oxígeno ocasionará daño en tejidos, órganos y sistemas. Para aprender un poco más del tema y saber cómo combatir a los radicales libres te invitamos a leer nuestro artículo ¿Cómo funcionan los antioxidantes en el cuerpo humano?.

Es necesario aclarar que el metabolismo es un proceso vital necesario para mantener nuestro cuerpo funcional, cada órgano y sistema que compone nuestro organismo requiere de energía para continuar funcionando. Dentro nuestro cuerpo existe algunos de los órganos que consumen mayor energía para continuar funcionando, dentro de ellos podemos encontrar el hígado, el cerebro, el corazón, el bazo, los intestinos y los riñones (Mahan, et. al, 2017). Esta energía que consumen nuestros órganos se obtiene a partir de las calorías generadas de los alimentos que consumimos.  Dentro de esta energía consumida, se puede identificar aquella que el cuerpo requiere para mantener sus funciones básicas, conocido como gasto energético en reposo, mientras que el gasto energético total abarca el gasto energético en reposo y en actividad. 

¿Cuál es la relación del metabolismo con el gasto energético en reposo y en actividad? 

Comencemos definiendo el gasto energético en reposo y el gasto energético en actividad. Por un lado, el gasto energético en reposo va a ser una variable que depende del sexo, edad, talla, peso, enfermedades que el individuo pudiera presentar, etc. En pocas palabras, el gasto energético en reposo es una variable específica para cada persona, ya que toma en cuenta las características personales del individuo (Mahan, et, al. 2017). Actividades como bombear la sangre por todos los órganos y sistemas, respirar, masticar, deglutir, mantener una temperatura corporal óptima, son consideradas dentro del gasto energético en reposo (Cowley, et. al, 2016).

Por otro lado, el gasto energético en actividad va a ser un valor agregado de oxidación calórica diaria. Es decir, mientras más actividad o ejercicio físico realicemos al día, mayor será el gasto calórico. A diferencia de la variable anteriormente descrita, el gasto energético en actividad va a depender del tipo de actividad, la frecuencia, la duración y la intensidad de esta. En ese sentido, podemos hacer hincapié en que realizar actividad física moderada a intensa o ejercicio físico van a ser factores que promoverán un gasto energético mayor. 

Por último, es necesario agregar que ciertas actividades como estar sentado, estar de pie, jugar con el celular, ver televisión, escribir, estudiar, leer, etc., son actividades que no se consideran dentro de la oxidación de calorías en reposo, mucho menos se clasifican como gasto energético en actividad. Debido a que, el gasto calórico es mínimo y no representa un gran desgaste físico (Williams, 2015).

Ahora, resolvamos la interrogante previamente planteada “¿Cuál es la relación del metabolismo con el gasto energético en reposo y en actividad?”. La relación del metabolismo con el gasto energético en reposo y en actividad es que el metabolismo será el conjunto de reacciones que se llevarán a cabo para proveer la energía en ambas situaciones para que esta sea utilizada por nuestro organismo. Además, el metabolismo será capaz de producir las cantidades adecuadas de energía, según el cuerpo lo necesite. Existen ocasiones en las que los sustratos energéticos provenientes de alimentos se agotan, en esos casos, el metabolismo se encarga de obtener y convertir las reservas corporales en energía para que el cuerpo siga funcionando con normalidad (Williams, 2015; Mahn, et. al, 2017). 

Pero… ¿Cómo puedes acelerar el metabolismo? 

Sería increíble tener el superpoder de acelerar el metabolismo para perder los kilos que deseas y llegar al verano con un cuerpo de infarto. Lamentablemente son realidades difíciles de alcanzar. Después de leer la explicación de “¿Qué es el metabolismo?” y ¿En qué ocasiones consumimos energía?”, debes haber replanteado la pregunta de “¿Cómo acelerar el metabolismo?”. 

No existe evidencia científica de cómo acelerar el metabolismo, porque humanamente es imposible. “Acelerar el metabolismo” se podría entender de manera literal que la producción de energía es más rápida, pero ¿qué sucedería si es que no se realizan actividades para utilizar esa energía? 

Las explicaciones que se suelen ofrecer para “acelerar el metabolismo” se basan únicamente en aumentar el gasto calórico en reposo, ya que se recomiendan ciertos alimentos termogénicos. Estos alimentos termogénicos tienen la capacidad de aumentar el calor en el organismo y promover un mayor desgaste por parte de los órganos para metabolizarlos y utilizarlos, para ello se requiere un mayor aporte de energía. No obstante, esta oxidación energética no es suficiente para promover una pérdida significativa de peso (Mahan, 2017). 

Por otro lado, realizar actividad física moderada o intensa como bailar, montar en bicicleta, trotar, correr, etc.; y ejecutar algún ejercicio físico de nuestra preferencia. Serán una de las opciones más sensatas y fáciles de realizar para aumentar el gasto energético y con ello favorecer la pérdida de peso. Además, al poner en práctica este tipo de actividades ayuda a qué tu cuerpo se vea más esbelto y esté en forma (Williams, 2015). 

 

Referencias bibliográficas:

Cowley MA, Brown WA, Considine RV. (2016) Obesity: the problem and its management. In: Jameson JL, De Groot LJ, de Kretser DM, et al, eds. Endocrinology: Adult and Pediatric. 7th ed. Philadelphia, PA: Elsevier Saunders. 

Instituto nacional del cáncer (2021). Diccionarios del NCI: metabolismo. Recuperado el 15 de diciembre de 2021.  

Williams, M., Anderson, D., Rawson, E. (2015) Nutrición para la salud, la condición física y el deporte. 2da edición. Ed: Paidotribo. pp. 127 - 140

Mahan, L. K., & Raymond, J. L. (2017). Krause. Elsevier Health Sciences Spain-T. Vol. 14. pp. 2000 - 2080.